Ciro y los Persas
Prometeo
Después de tantas horas de tacklear el corazón
Llega la destinación, la misa imparche
El señor de los ruedos bajos fondos desde el cielo
Respira hondo y escupe el mate

Pero si preguntás
Vos sabés que donde hay culpa nunca hay nadie
Desde el país de los infinitos comienzos ves
Cómo vas perdiendo fe en los que manden
Un mundo resentido y frustrado por demás
Siente que cada promesa siempre es fraude

Pero si preguntás
Vos sabés que donde hay culpa nunca hay nadie
Pero si vos te vas
Vos sabés que en el silencio nunca hay nadie
Entre dos paredes, en tus ojos veo el sol
Viejo sol, nuevo sol
El hígado sangrante, vuelve la vida otra vez
No sé si robar el juego fue brillante

Guerra, sangre, fútbol, vino, miserables y divinos
Todos quieren recibir el sol radiante

Pero si preguntás
Vos sabés que donde hay culpa nunca hay nadie

Pero si preguntás
Vos sabés que donde hay culpa nunca hay nadie
Pero si vos te vas
Vos sabés que en el silencio nunca hay nadie